Cebolla Caramelizada con Miel

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  • "Cebolla Caramelizada con Miel"

    Receta de Cebolla Caramelizada con Miel





    La cebolla caramelizada se suele utilizar normalmente para acompañar algunos platos como complemento o bien se sirve directamente como aperitivo. Esta receta de cebolla caramelizada con miel es una variante muy rica. Pruébala y verás cómo te gusta.

    Ingredientes:

    - Una cebolla grande
    - Una cucharada de miel
    - Una cucharada de azúcar
    - Vino blanco
    - Aceite de oliva, un chorrito


    Preparación:
    Para hacer esta cebolla caramelizada con miel utilizaremos una cebolla grande o varias pequeñas. Hay que tener en cuenta que el volumen de la cebolla mengua mucho desde que se pela hasta que se carameliza. Por cada cebolla grande que vaya a emplear, se necesita una cucharada de miel y una de azúcar, así que debes mantener siempre esa proporción.

    Lo primero es pelar las cebollas y cortarlas en forma de juliana pero no demasiado grandes, para que luego al caramelizarlas el proceso sea más rápido y queden más crujientitas. Cuando las tengas todas cortadas, vamos a pasarlas por una sartén con aceite de oliva bien caliente, hasta que comiencen a pocharse.

    Cuando la cebolla empiece a reblandecerse y a tomar un color así dorado, echaremos la miel y el azúcar, recordando las cantidades que hemos dicho antes. Removemos bien todos los ingredientes para mezclarlos y dejamos que se vayan consumiendo. Remueve de vez en cuando para que no se pegue nada.



    Una vez tengas el azúcar y la miel ya consumidas e integradas con las cebollas, añade media copita de vino por cada cebolla que hayas empleado, y deja que se vaya consumiendo a fuego lento, para que se cocine bien. Tardará un buen rato, así que no dejes de mover el contenido de la sartén de vez en cuando.

    Una vez el vino se haya evaporado, ya tienes lista la cebolla caramelizada para servirla. Si ves que te ha quedado con mucho aceite, escúrrelo mejor antes de apartarla. Puedes emplearla para hacer unos canapés o bien servirla como guarnición de alguna otra receta. Seguro que encantará a tus comensales.